Bloomsday

Esta semana, el 16 de junio, los fanáticos de Joyce celebramos el “Bloomsday”, conmemorando la travesía de Leopold Bloom, el protagonista de Ulises. Se hacen celebraciones en Dublín, la ciudad natal de Joyce, pero también otras ciudades alrededor del mundo como París, donde la librería Shakespeare and Co publicó la primera edición de la novela en 1922.

Ulises se considera un libro difícil y denso pero no es inaccesible. Yo lo leí hace un par de años. Ya había tratado de leerlo un par de veces antes y había fracasado. Cuando finalmente pude leerlo fue porque tuve la suerte de participar en un grupo de lectura dictado por un profesor de origen irlandés. Esto no solo me permitió entender referencias y chistes locales; también tuvo la ventaja de que nuestro guía nos leía algunos pasajes. Uno de los pilares del estilo de Joyce es la oralidad. Leyendo Ulises en voz alta se hacen notorios los juegos de palabras y el humor ácido, irreverente del autor, así como el ritmo desenfrenado que va llevando al lector.

La oralidad de la obra hace que sea necesaria una buena traducción. Muchos consideran que las obras de Joyce (Ulises y Finnegan’s Wake principalmente) son de los libros más difíciles de traducir. En español recomiendo la de Tortosa y la de Valverde, que fue la que yo leí en editorial Lumen.

Dejo un artículo de Keri Walsh (en inglés) para los que deseen profundizar en el tema de la traducción: http://lithub.com/the-horrors-and-pleasures-of-translating-ulysses/